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Prepara exquisitas gambas al ajillo

Prepara exquisitas gambas al ajillo

¿Probaste unas exquisitas gambas al ajillo y quieres aprender a hacerlas por tu cuenta? Bien, estás en el lugar indicado para conocer cómo prepararlas.

Esta receta es sencilla y no te tomará más de 20 minutos prepararla, ¡Una maravilla!

Las gambas son un aperitivo que, una vez aprendas a cocinar, no podrás dejar de servirlas en ocasiones especiales y festividades.

¿Lo mejor? Tus invitados las amarán y siempr​​e que las sirvas las devorarán sin pensarlo dos veces.

¿Qué necesitas para tus gambas al ajillo?

¿Qué necesitas para tus gambas al ajillo?

Las gambas al ajillo son una receta que no necesita muchos ingredientes para elaborarla.

Compra un kilo de gambas congeladas o frescas, dos guindillas secas, aceite de oliva virgen extra, 20 dientes de ajo, perejil picado, sal y pimienta. 

Además, necesitarás una cazuela, un bol y una paleta de madera para su preparación.

Receta de gambas al ajillo

Receta de gambas al ajillo

Para cocinar, toma una cazuela de barro o cualquiera que dispongas en casa. Agrega 20 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y las dos guindillas secas.

Agarra los dientes de ajo, pelalos y corta en rodajas delgadas. Añádelos junto a los demás ingredientes en la cazuela y cocina a fuego medio.

Remueve todos los ingredientes hasta que estén crujientes y reserva para agregarlos al plato más adelante.

Toma tus gambas escurridas y sazonadas para cocinarlas en la cazuela con el aceite. Sube la cocción a fuego alto y espera que las gambas comiencen a soltar su caldo.

En ese momento, añade las guindillas y los ajos crujientes. Remueve todos los ingredientes con ayuda de una paleta de madera y cocina para que las gambas absorban todos los sabores.

Apaga la llama cuando las gambas estén en su punto de cocción. 

Sírvelas en la fuente de tu preferencia o déjalas en la cazuela de barro, lleva con cuidado a la mesa con mucho cuidado para evitar quemaduras y disfruta su increíble sabor.

Consejos para limpiar las gambas

Consejos para limpiar las gambas

¿Las gambas que compraste no están peladas? No te preocupes, tenemos unos consejos fáciles para limpiarlas.

Si las gambas están frescas quítales la cola y su cabeza. Introduce las gambas en un bol, lava con abundante agua para retirar los restos de impurezas y quita el exceso de agua con papel absorbente.

Por otra parte, si tus gambas están congeladas, debes esperar a que se descongelen antes de retirarles la cabeza y la cola.

Puedes dejarlas dentro del frigorífico desde el día anterior a su preparación para que se descongelen de forma lenta y evites que se dañen.

Escurre el agua del proceso, sécalas con papel absorbente, quita las partes no comestibles y sazona con sal y pimienta.

Trucos para tus gambas al ajillo destaquen

Trucos para tus gambas al ajillo destaquen

Siempre es bueno tener trucos bajo la manga al preparar una receta, y las gambas al ajillo no son una excepción.

En primer lugar, tu atención debe estar sobre la calidad de los mariscos. Asegúrate de comprar gambas frescas, para que sean deliciosas y jugosas.

Cuando limpies tus gambas puedes guardar las colas y cabezas para luego. Con ellas puedes preparar otros platos deliciosos.

Continuando con su limpieza, apóyate en mondadientes o con la punta de un cuchillo para retirar el intestino de las gambas, es decir, la fina línea negra que pasa por el centro de su cuerpo.

Si no eres un fanático del picante, no utilices las guindillas como parte de la receta. Bastará con los matices picantes del ajo para dar sabor a las gambas, sin llegar a enchilarte.

Aunque los ajos deben quedar crujientes al cocinarlos, no los cocines de más para evitar que se quemen. 

Escurre bien las gambas antes de cocinarlas en la cazuela con el resto de los ingredientes. El exceso de agua en la receta puede dañar la consistencia del plato y su sabor.

Sirve las gambas al ajillo en porciones individuales para tener una presentación pulcra y evitar manchas de aceite en el mantel. 

Una vez que sirvas las gambas en las cazuelas pequeñas, hornéalas durante 3 a 4 minutos a 200º C para una mejor consistencia.

Posibles acompañantes de las gambas al ajillo

Unas gambas al ajillo nunca fallan cuando se acompañan con unas rebanadas de pan y una buena copa de vino blanco.

Pero este plato no solo se limita a esos clásicos acompañantes. Puedes servir tus deliciosas gambas con unos espaguetis al dente o unas patatas horneadas.

Te garantizamos que cualquier combinación tendrá un sabor increíble.