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Tajine de pollo?

Hoy tenemos una receta inspirada en el Magreb, principalmente por el condimento “Ras el Hanout”, que es en realidad una mezcla de varias especias y que tiene su origen en esa región.

Viene a traducirse como “Lo mejor de la casa” porque cada puestecillo de especias tenía su propia mezcla, y esta era su marca y su sello, y supongo que cada mercader y cocinero guardaba el secreto con recelo y bajo llave (al menos esa es la película que he montado en mi cabeza). Es por ello que podemos encontrar Ras Hanout con distintos matices. No tiene unos ingredientes ni cantidades definidos, pueden ser desde 4 hasta infinitas especias. Sí, infinitas, sin exagerar. Esta especia admite una una gran variedad, aunque todas tiene la misma esencia. En casa, he comprado ya unos tres Ras Hanout, y cada uno tiene su propia personalidad. El que tengo ahora, por ejemplo, tiene un punto picante que me flipa. Lo compré en Chafchaouen, un pueblo precioso al norte de Marruecos, en un viaje con mi hermano, @PedroMLozano, por esa zona.

Es una especia muy versátil -se puede usar incluso en pastelería para dar ese toque “moruno”-, y por fortuna es muy fácil de encontrar en nuestro país, en tiendas “Halal” o en puestos de especias en los mercados. En mi caso, desde que la probé es un indispensable en el armario de las especias.

En la receta de hoy, lo vamos a usar con pollo. En el viaje que antes os comentaba, probamos un plato muy parecido al de hoy, con lo que no iréis muy desencaminados si queréis hacer una receta “original”. Si ya queréis redondearlo del todo, lo podéis hacer en un Tajine como el de la foto. Yo no he podido usarlo porque en casa tengo inducción, pero los que tengáis cualquier otro tipo de hornillo lo podéis hacer directamente en esta cazuela con tapa. Por cierto, se le llama Tajine (o tajín) tanto el recipiente en sí, como a cualquier plato que hagamos en él.

Sin más rollo, comenzamos la explicación:

INGREDIENTES:

– Pollo cortado en tacos (en esta ocasión, media pechuga y un contramuslo deshuesado).

– Cebolla. Evito que sea dulce, ya que la receta ya lleva miel.

– Aceite de oliva virgen (también podéis usar mantequilla si lo preferís).

– Sal y pimienta.

– Ras Hanout.

– Canela.

– Caldo de verduras o de pollo. Yo usé uno casero del que ya os pasaré la receta.

– Frutos secos (nueces, almendras, anacardos, piñones… lo que queráis).

– Fruta desecada (dátiles, pasas, orejones, higos, ciruelas, coco…)

En esta ocasión, yo usé nueces, dátiles y pasas, pero he hecho casi todas las combinaciones y todas quedan igual de bien). Incluso podemos usar un Mix preparado para ensaladas.

¿Cómo hacer un tajine de pollo?

Tan sencilla como rica. En primer lugar, en una olla (o Tajine), ponemos el aceite o la mantequilla a fuego medio.

Cuando se caliente, añadimos la cebolla cortada en tiras. Si la cortáis finita, se deshará durante la preparación, por si no queremos luego notarla en la salsa. Hacedlo como más os guste.

Cuando empiece a transparentar, salpimentamos el pollo cortado en tacos y a la olla. Le damos unas vueltas para sellar la carne.

Cuando esté un poco doradito, viene mi parte favorita: añadimos una cucharada generosa de nuestro amigo Ras Hanout y una cucharada de postre de canela. En este momento, la cocina se verá envuelta en un aroma que os transportará a un mercado de especias. Me encanta ese olor!!!

Damos unas vueltas para que se impregne bien con los aromas y cubrimos con el caldo. (Podéis usar también agua y una pastilla de caldo, pero no me comparéis…)

Movemos un poquito la carne para evitar que luego se nos pegue, tapamos la olla (o Tajine) y dejamos a fuego suave-medio unos 20 minutos.

Transcurrido ese tiempo, le añadimos al guiso los frutos secos, la fruta deshidratada que hayamos escogido y la miel al gusto. Lo dejamos a fuego medio unos 5 ó 10 minutos más. Si vemos que aún queda mucho caldo, le quitamos la tapa para que evapore. Si por el contrario se ha consumido, añadimos un poco más de caldo o de agua.

Probamos de sal, corregimos si fuera necesario y… ¡LISTO PARA SERVIR!.

LO HAREMOS (AÚN) MÁS FÁCIL SI:

Compramos el pollo ya troceado.
Sustituimos el caldo casero por caldo comprado o por agua y una pastilla de concentrado.
Si usáis un mix de frutos secos ya preparados, aunque os diría que evitéis los que tengan frutos secos muy pequeños, como pipas de girasol. No termino yo de imaginarme eso en el plato…

Como veis, es una receta muy sencilla, que apenas mancha en la cocina y muy sana. Podéis acompañarlo con un arroz blanco u otro cereal para completar una comida de 10.